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Amor y Humor en Jane Austen

Otra entrada para la diosa entre las diosas, porque no importa cuantas veces los lea, siempre sacaré ideas nuevas de sus libros.


Una de las mejores bazas de la sita. Jane Austen es lo conveniente y adecuadamente que sus parejas y personajes encajan unos con otros, para bien y para mal (lol Lydia y Wickham xD, ¿existe pareja que se merezca más el uno al otro que esta?).

¿Y cómo consigue hacer eso? En la mayoría de películas romanticotas gilimoñas la pareja tendrá gustos y aficiones comunes, ya que es la forma más rápida de entrar en complicidad con alguien (algunas ni siquiera se molestan en hacer esto). Pero, ¿es suficiente?, pensando, sobre todo, en unos tiempos en que cuando alguien se casaba lo hacía ad eternam ya que el divorcio era raro raro raro (la cicuta podía ser más efectiva). Gustos y aficiones son un terreno engañoso, la tía Jane lo sabía, y por eso se preocupaba del carácter de sus personajes, pero no los hacía similares, los hacía afines. Hay diferencia.

Así he descubierto (teorías locas, ¡allá vamos!) que en Orgullo y Prejuicio el principal rasgo de unión entre Lizzy y Darcy es su humor. No tanto los “brillantes ojos oscuros”, ni la heredad de Pemberley (aunque eso cuenta también xD).

Su humor.

Tenemos, por ejemplo:

“-[…]El más sabio y bueno de los hombres, no, la más sabia y buena de sus acciones pueden resultar ridículas para una persona cuyo principal objetivo en la vida es reirse.
-Ciertamente-replicó Elizabeth-Existe esa gente, pero espero no ser una de ellas. Espero no ridiculizar nunca lo que es sabio o bueno. Tonterías y sin sentidos, caprichos e inconsistencias me divierten, lo reconozco, y me río de ellas siempre que puedo. Pero precisamente usted carece de ellas.
-Supongo que eso no es posible para nadie. Pero ha sido estudio en mi vida evitar esas debilidades que a menudo exponen una inteligencia fuerte al ridículo.
-¿Cómo la vanidad y el orgullo?
[Ahí, Lizzy, ¡dale! xDD]
-Sí, la vanidad es una debilidad. Pero el orgullo, cuando hay una auténtica superioridad mental, siempre estará bien regulado.
Elizabeth se volvió para esconder una sonrisa”.


Aauuuuuhhh… Qué monos.

¿Y de qué se ríe Lizzy? Una de las veces que leí el libro estuve fijándome la cantidad de veces que una y otro se ríen de lo que dicen como que no quiere la cosa en capítulos iniciales del libro (sobre todo Darcy, colgaito mío…). Esto me ha llevado a elaborar la teoría que desde el inicio, de forma consciente o inconciente, encontraban una vaga complicidad… o mejor, reconocimiento, de que tenían una compresión e inteligencia similar.

Aunque en este caso creo que Lizzy se ríe de “cómo no podía decir otra cosa el pomposo engreído de los huevos. Ja, ja, Darcy”.

Claro que más tarde acaba descubriendo que Darcy sí tenía la “superioridad mental” de la que presume. Y Lizzy también tiene una buena porción de orgullo bajo el bonete.

Aunque en esta parte de la historia aún resulta un capullo.

Además, Lizzy pertenece a la escuela de pensamiento Krusty, según la cual, cuanto más estirado es el tipo, más divertido es lanzarle un tartazo. Discutir con Darcy es todo un gustazo.

Pensadlo, ¿con qué otra clase de hombre podría ser Lizzy feliz?, ¿uno que no entienda sus bromas como el memo profundo de Collins?, ¿uno con un temperamento dulce que podría sentirse incómodo con sus pullas e impertinencias como Bingley?, ¿Wikham (eugh)?...

Igual un coronel Fitzwilliam. Pero como creo que ya he observado alguna vez, su carácter no es tan complejo y enrevesado como Darcy, por lo que aunque posiblemente fuera un marido muy agradable (*___*), al entendimiento de Lizzy no resultaría ni la mitad de interesante.

Darcy es sencillamente perfecto para ella.

¿Y qué pasa con el caballero?

A diferencia de lo que las versiones con movimiento intentan hacernos creer, Darcy tiene un saludable sentido del humor. Su problema es su público, el hombre está continuamente rodeado por adoquines que no comprenden su agudeza:

“-¡Qué encantadora diversión es esta para los jóvenes, Mr Darcy!, no hay nada como bailar después de todo. Lo considero uno de los primero refinamientos de las sociedades civilizadas.
-Ciertamente, señor, también tiene la ventaja de estar de moda entre las sociedades menos civilizadas, cualquier salvaje puede bailar”.


O

“-Sin duda-replicó Darcy, a quien esa aseveración era dirigida-hay maldad en todas las artes en las cuales las damas condescienden en emplear para cautivar. Cualquier cosa que resulte afín a la astucia es despreciable.
Miss Bingley no estaba completamente satisfecha con esta respuesta como para continuar con el tema”.


xDDDDD Adoro esa escena.

Pobrecito Darcy, pobrecito monologuista incomprendido Darcy. ¿No es acaso normal que con este panorama quede completamente cautivado de la alegre Elizabeth?

Su humor explica también cómo puede ser amigo de Binlgey, ya que de primeras resultan dos personajes completamente diferentes, ¿cómo fundaron su amistad? La respuesta está de nuevo en el humor, a diferencia de sus hermanas, Binlgey es un chico divertido:

“-Absolutamente-protestó Bingley-escuchemos todos los particulares, sin olvidar altura y tamaño, pues eso tendrá más peso en la discusión, Miss Bennet, del que puede suponer. Le aseguro que si Darcy no fuera un tipo tan alto, en comparación conmigo, no le concedería ni la mitad de deferencia. Declaro que no conozco un sujeto tan horrible como Darcy, en ocasiones concretas, y en lugares concretos, como en su propia casa especialmente, y en un Domingo a la tarde cuando no tiene nada que hacer.
Mr Dacy sonrió, pero Elizabeth creyó percibir que estaba algo ofendido y controló su risa. […]”


Vaya, con Binlgey, nos ha salido contestón xDDDD. Y parecía tan mono en las películas xD.

Así vemos como la genial tiíta Jane usa el humor para unir personajes con la sutilidad con la que una costurera une dos piezas de seda (oy, que mono ma quedao…).

Y es un detalle que también ocurre en algunas otras de sus obras, como en Mansfield Park, donde ambos protagonistas poseen su sentido del humor en el mismo sitio.

El culo, exactamente.

Pero la conclusión a mi maravillosa teoría aún tiene más pruebas en Orgullo y Prejuicio. Hacia el final de la historia tenemos esta maravillosa descripción de la vida de casados de Darcy y Elizabeth (yo creo que se llaman Fitzy y Lizzy en la intimidad, pero ese es otro tema):

“[…]Georgiana tenía en la más alta de las opiniones a Elizabeth, aunque al principio escuchara con sorpresa rozando la alarma, su viva, juguetona, manera de dirigirse a su hermano. Él, que siempre había inspirado en Georgina un respeto que casi superaba su afecto, le veía ahora como objeto de abiertas bromas”.

¿No es dulce?, Lizzy sigue picándole y Darcy sigue feliz cual lombriz, por fin tiene alguien con quien reírse, ni su hermanita le comprendía hasta entonces…

Y he aquí mi loca teoría.

Hasta la próxima.

Tengo en el tintero mi teoría sobre como el coronel Fitzwilliam hace de Celestino en OyP y otra sobre la ecuanimidad en el reparto de labores entre sexos (los Croft son puro amor <3).

PD: Hay una corriente fan que empareja a Georgina con el coronel Fitzwilliam, por un lado me parecen dolorosamente adorables juntos. Por otro… son primos carnales y se llevan cerca de quince años… D: Me siento confusa.

Y si a alguien le interesa, como igual tengo tiempo hasta encontrar algo que se parezca a un trabajo igual hasta tomo mi idea de traducir OyP (lo que me de tiempo =P).
Tags: austen, pedante mode on
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